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| "Atrévete a mancillar mi honor y tus ancestros te reprenderán, cuando te envíe con ellos." |
Apodado "El
León del Bushido", es el daimyo de un pequeño
territorio de la zona oriental León en tierras Akodo y gobierna su
zona con puño de hierro. No puede permitirse el lujo de dudar en
ninguna de sus decisiones ya que la cercanía de la frontera Grulla y
las numerosas escaramuzas que se producen no se lo permiten. Se trata
de un hombre estricto y formal que desprecia profundamente el
deshonor. Todo un ejemplo para las filas de los ejércitos
León.
Creció como hijo único en el interior de la Ciudad del Permiso, Ninkatoshi, la fortificación más oriental de los territorios Akodo, colindante con las fronteras Grulla. A pesar de la época en la que vive, apodada los Mil Años de Paz, nunca faltan escaramuzas con sus vecinos. Cuando Akodo Ryuden superó su gempukku se autodestinó a las patrullas fronterizas a pesar de que siendo el hijo del daimyo podía haber elegido cualquier puesto. Por aquel entonces todavía era un muchacho con la cabeza llena de palabras de gloria y vanidad, algo que cambió paulatinamente al observar el horror y el odio que engendra la guerra. Durante aquellos años conoció a la bella y letal Matsu Sato, una guerrera sin miedo alguno que daba al traste con sus estrategias, tanto bélicas como amorosas. Trató de cortejarla como pudo pero al eludirle la samurai-ko terminaron rememorando la historia original de sus ancestros Akodo y Matsu. Finalmente logró cambiar a ojos de ella y ésta accedió a que la cortejara y, más tarde, a que la desposara. De aquella unión, por todos celebrada dada la escasez entre ambas familias, nació Yuko.
A lo largo de su vida ha perdido numerosos compañeros de batalla, dejándole cada una de esas pérdidas una huella imborrable. Una de esas muertes además cambió el rumbo de su vida para siempre. Una emboscada en tierras Grulla se saldó con la vida de toda la patrulla León excepto la suya propia. Al levantarse y mirar en derredor vio que su mujer también había caído pero aún respiraba, si bien estaba herida de muerte. Sus últimas palabras fueron dedicadas a su hija: "Haz que me sienta orgullosa de ella cuando nos volvamos a ver." Después de aquel adiós desgarrador tuvo que explicarle a su hija de seis años que no volvería a ver a su madre hasta que se reuniese con ella tras la muerte. Volvió con ella a la fortificación y retomó sus deberes como gobernante. Decidido a cumplir las últimas palabras de su esposa se volcó en lo único que le quedaba de ella, su hija Yuko. Incluso le permitió elegir la escuela a la que acceder, la cual, para su orgullo y a la vez consternación, fue su misma escuela, la Akodo, y no la Matsu, algo que se ganó numerosas burlas para ambos a sus espaldas. La sensación de consternación desapareció por completo al asistir al gempukku de su hija y constatar que ésta había heredado la astucia de Akodo combinada con la fuerza y belleza de Matsu. Dicha ceremonia fue coronada con el acto de honra para con su difunta madre, puesto que su hija eligió el apellido de ella para que nunca se olvidara de dónde provenía. A partir de ese momento se la conocería como Matsu Naoki.
El reciente conflicto cerca del Valle de los Dos Generales, en el que una pequeña escuadra León conquistara un pequeño pero importante territorio enclavado tácticamente al norte de sus territorios y donde cayó en combate Matsu Kijoruko, ha traído consecuencias para Akodo Ryuden. Durante dicho conflicto se masacró a una serie de patrullas Shiba, hecho que ha causado cierto malestar en la Corte. Las familias imperiales se han pronunciado al respecto, por lo que se ha requerido la presencia del daimyo Akodo en la Corte de Invierno Asako para que contribuya a una negociación de paz. Negociaciones que serán supervisadas por Miya Akiko.
Creció como hijo único en el interior de la Ciudad del Permiso, Ninkatoshi, la fortificación más oriental de los territorios Akodo, colindante con las fronteras Grulla. A pesar de la época en la que vive, apodada los Mil Años de Paz, nunca faltan escaramuzas con sus vecinos. Cuando Akodo Ryuden superó su gempukku se autodestinó a las patrullas fronterizas a pesar de que siendo el hijo del daimyo podía haber elegido cualquier puesto. Por aquel entonces todavía era un muchacho con la cabeza llena de palabras de gloria y vanidad, algo que cambió paulatinamente al observar el horror y el odio que engendra la guerra. Durante aquellos años conoció a la bella y letal Matsu Sato, una guerrera sin miedo alguno que daba al traste con sus estrategias, tanto bélicas como amorosas. Trató de cortejarla como pudo pero al eludirle la samurai-ko terminaron rememorando la historia original de sus ancestros Akodo y Matsu. Finalmente logró cambiar a ojos de ella y ésta accedió a que la cortejara y, más tarde, a que la desposara. De aquella unión, por todos celebrada dada la escasez entre ambas familias, nació Yuko.
A lo largo de su vida ha perdido numerosos compañeros de batalla, dejándole cada una de esas pérdidas una huella imborrable. Una de esas muertes además cambió el rumbo de su vida para siempre. Una emboscada en tierras Grulla se saldó con la vida de toda la patrulla León excepto la suya propia. Al levantarse y mirar en derredor vio que su mujer también había caído pero aún respiraba, si bien estaba herida de muerte. Sus últimas palabras fueron dedicadas a su hija: "Haz que me sienta orgullosa de ella cuando nos volvamos a ver." Después de aquel adiós desgarrador tuvo que explicarle a su hija de seis años que no volvería a ver a su madre hasta que se reuniese con ella tras la muerte. Volvió con ella a la fortificación y retomó sus deberes como gobernante. Decidido a cumplir las últimas palabras de su esposa se volcó en lo único que le quedaba de ella, su hija Yuko. Incluso le permitió elegir la escuela a la que acceder, la cual, para su orgullo y a la vez consternación, fue su misma escuela, la Akodo, y no la Matsu, algo que se ganó numerosas burlas para ambos a sus espaldas. La sensación de consternación desapareció por completo al asistir al gempukku de su hija y constatar que ésta había heredado la astucia de Akodo combinada con la fuerza y belleza de Matsu. Dicha ceremonia fue coronada con el acto de honra para con su difunta madre, puesto que su hija eligió el apellido de ella para que nunca se olvidara de dónde provenía. A partir de ese momento se la conocería como Matsu Naoki.
El reciente conflicto cerca del Valle de los Dos Generales, en el que una pequeña escuadra León conquistara un pequeño pero importante territorio enclavado tácticamente al norte de sus territorios y donde cayó en combate Matsu Kijoruko, ha traído consecuencias para Akodo Ryuden. Durante dicho conflicto se masacró a una serie de patrullas Shiba, hecho que ha causado cierto malestar en la Corte. Las familias imperiales se han pronunciado al respecto, por lo que se ha requerido la presencia del daimyo Akodo en la Corte de Invierno Asako para que contribuya a una negociación de paz. Negociaciones que serán supervisadas por Miya Akiko.


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